¡Feliz y Santa Navidad!

¡Feliz y Santa Navidad!


«No temáis. Mirad que vengo a anunciaros una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:
hoy os ha nacido, en la ciudad de David, el Salvador, que es el Cristo, el Señor;
y esto os servirá de señal: encontraréis a un niño envuelto en pañales y reclinado en un pesebre
».
(Lucas 2:10-12)

¡Es Navidad, feliz Navidad!

Mañana, cuando pasen las doce de la noche, nos nace el niño Dios y los cristianos y millones de personas de buena voluntad en todo el mundo, celebraremos, en familia, con los nuestros, ojalá pueda ser así para ti, el nacimiento del Enmanuel, «Dios con nosotros».

Para mí, esta es una Navidad muy, muy, especial y quiero compartir eso contigo. Será la primera de mi vida que paso sin mi querida madre, a quien tanto le debo, que falleció el pasado mes de marzo y a la que yo este año, y ya siempre, felicitaré mirando al cielo.

Perdona la confidencia, pero como son días de familia y yo te siento parte de la mía, pues quería contártelo y, como te decía antes, compartirlo contigo.

Yo estaré estos días por Salamanca, en mi tierra, pero junto al Portal, mirando a Jesús que nace en Belén para toda la humanidad, le pediré al Niño Dios por ti y los tuyos y, haciéndolo, me sentiré muy bien acompañado y te sentiré conmigo y en familia, con todos los muchos amigos de Salvar el Archivo de Salamanca.

¡Feliz, feliz, Navidad!

La Junta Directiva de la Asociación Salvar el Archivo de Salamanca y yo mismo, te deseamos, te deseo, que tengas una feliz y santa Navidad y que 2022 sea para ti y los tuyos, un año cargado de bendiciones, dicha y venturas.

Que Dios te guarde y te bendiga.

Un fuerte abrazo.

Policarpo Sánchez,
Presidente de la Asociación Salvar el Archivo de Salamanca

Sigo en la pelea

Sigo en la pelea

Como probablemente sabrás, al final no pude asistir, como tenía previsto, a los actos de Barcelona del pasado 12 de octubre.

Estar allí habría sido ese volver a empezar tan soñado y esperado por mi parte pero, una vez más, no pudo ser. El hombre propone y… Dios dispone.

Los médicos, que en principio habían sido optimistas y me habían dado permiso para viajar, cuando llegó el momento de hacerlo, me lo desaconsejaron totalmente.

Y otra vez un túnel… de medicinas, tratamientos y descanso forzoso. Y… ¿hasta cuándo?

Hoy, mediados de diciembre, me animo a escribir esto para «dar señales de vida» explicando, de paso, por qué tampoco fue en octubre.

Bueno, para eso y para decirte, ya lo he hecho antes pero ahora para mí tiene un significado especial, que, pese a todo, sigo verdadera y firmemente comprometido en esta tarea que me he impuesto y… daré hasta mi vida por la devolución de todos los documentos al Archivo de Salamanca.

Para no equivocarme… No quiero ponerle fecha esta vez a mi vuelta a la actividad normal en la defensa del Archivo, algo que, además, como es lógico será gradual, poco a poco… pero sí te aseguro que tengo unas ganas enormes de hacerlo.

Ganas… y planes y proyectos que irán saliendo, con toda determinación, pero a los que hoy por hoy no les pongo fecha.

Oye, que si Dios quiere, será pronto. O eso espero 😉

Nos vemos, en la defensa del Archivo de Salamanca, donde toque en cada caso.

Un fuerte abrazo de tu amigo, Policarpo.